José María PINTO

 

José María Pinto refleja el paisaje urbano a través de «Historias cotidianas»

 

Una treintena de composiciones forman la muestra en Espacio 36

 

N. S. El artista José María Pinto reúne una serie de instantes que todos vivimos a diario cuando salimos a la calle en «Historias cotidianas», una muestra que presenta desde ayer en la galería de arte Ángel Almeida Espacio 36.

 

En sus obras, en las que predomina el formato medio, tiene gran importancia la fuerza de luz del mediodía y un dibujo muy cuidado. «Lo mimo porque trato de hacer una imagen realista», especifica el creador que emplea una pincela rápida y ágil.

 

En la selección de una treintena de cuadros pintados en los últimos 24 meses, el vasco incluye paisajes urbanos de Zamora, como la plaza de Sagasta, el Mercado, la calle Lope de Vega o Balborraz. «Siempre me gusta recoger dentro de la muestra cosas que son de la ciudad donde expongo porque cada vez casi todas las urbes se parecen unas más a las otras».

 

El creador emplea colores planos que le ayudan a conseguir contrastes duros que «potencian más las líneas que están presentes en la ciudad a través de los edificios, las calles y las propias personas». «La verticalidad de las construcciones es la que me han llevado a fijarme mucho más en las gentes que transitan por las calles», describe.

 

José María Pinto alcanza el realismo pop tras una larga evolución, puesto que empezó a pintar con acuarelas nebulosas y estrellas durante los años 90. Poco a poco ha ido cambiando hacia el paisaje de montaña y bodegones para que la propia técnica le haya hecho llegar al paisaje urbano. «Mi forma de pintar de ahora parte de los collagues, con maderas y papeles, donde había muchos cortes lineales y eso me derivó al tema de la ciudad y los edificios», sentencia el arista que ha expuesto en más ocasiones con la firma Espacio 36.